La planeación presupuestal del Estado de México para el año 2026 ha determinado que los diputados locales no recibirán un aumento en su salario, manteniendo así su dieta mensual en 149 mil 684 pesos brutos. Esta decisión se ha tomado por cuarto año consecutivo, lo que ha generado diversas reacciones entre la población y los propios legisladores. En este contexto, es importante analizar cómo se distribuyen estos ingresos y qué implicaciones tiene para el trabajo legislativo.
**Estructura Salarial de los Legisladores**
El salario de los diputados en el Estado de México, aunque parece elevado, sufre deducciones significativas. Tras el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y las contribuciones al Instituto de Seguridad Social de la entidad, la dieta neta se reduce a 99 mil 965 pesos. Sin embargo, es importante destacar que muchos de estos legisladores pueden complementar sus ingresos a través de otras actividades profesionales o empresariales, lo que les permite tener una mayor flexibilidad financiera.
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), José Francisco Vázquez Rodríguez, ha afirmado que la planeación presupuestal no contempla incrementos salariales ni bonos especiales para los legisladores. Esto significa que, a pesar de la inflación y el aumento en el costo de vida, los diputados deberán continuar con el mismo ingreso que han tenido en años anteriores. Además, se ha especificado que, aparte de la dieta, solo tienen derecho a un aguinaldo, pero no a otras prestaciones como prima vacacional, ya que no son considerados trabajadores en el sentido tradicional.
**Obligaciones y Descuentos por Faltas**
Los legisladores tienen la obligación de asistir a todas las comisiones y sesiones del pleno, que se llevan a cabo semanalmente. Estas sesiones pueden durar entre seis y ocho horas, dependiendo de la cantidad de puntos en la agenda, que a menudo supera los 30. Desde el inicio de su periodo hasta diciembre de 2025, se registraron 75 sesiones en el pleno, donde se presentaron y votaron diversas reformas a leyes. La Diputación Permanente también ha tenido actividad, con 13 sesiones adicionales.
Es importante mencionar que los diputados que no asisten a las sesiones enfrentan descuentos en su salario. Sin embargo, hasta el momento, no se ha reportado que algún legislador haya sido penalizado por faltas, ya que la mayoría ha justificado su ausencia o ha participado de manera remota cuando no pueden estar presentes físicamente. Este sistema híbrido de trabajo ha permitido que los legisladores mantengan un nivel de actividad legislativa, a pesar de las restricciones que puedan existir.
El presupuesto total asignado al Poder Legislativo es de mil 837.6 millones de pesos, de los cuales una parte considerable se destina a gastos corrientes. En particular, el pago a los legisladores representa un gasto de 134.7 millones de pesos anuales, que se incrementa a casi 150 millones si se incluye el aguinaldo. Este gasto ha sido objeto de críticas, especialmente en un contexto donde muchos ciudadanos enfrentan dificultades económicas.
**Perspectivas y Cambios en el Presupuesto**
A pesar de la falta de aumentos salariales para los legisladores, se ha anunciado que el personal operativo del Congreso sí recibirá ajustes salariales, conforme a los estándares establecidos en la legislación. Este aumento se dará a conocer en los próximos días, lo que podría generar un debate sobre la equidad en la distribución de recursos dentro del Poder Legislativo.
Además, se ha mencionado la posibilidad de adquirir un edificio para reducir los gastos de arrendamiento, lo que podría ser una medida positiva en términos de administración de recursos. El año pasado, se logró la compra de un espacio que permitió trasladar la oficina de Comunicación Social, lo que ha contribuido a disminuir los costos operativos.
La situación salarial de los legisladores en el Estado de México es un tema que genera interés y debate. La decisión de no aumentar sus ingresos en un contexto de creciente inflación y dificultades económicas para la población plantea interrogantes sobre la responsabilidad y el compromiso de los representantes populares. A medida que se avanza hacia el nuevo año, será fundamental observar cómo se desarrollan las actividades legislativas y si se implementan cambios significativos en la gestión del presupuesto.
