La Ciudad de México se convierte en el epicentro de la celebración de la Feria del Frijol y de la Agrobiodiversidad, un evento que no solo resalta la importancia de este grano en la dieta mexicana, sino que también busca fomentar la soberanía alimentaria en la capital del país. La jefa de gobierno, Clara Brugada, inauguró la feria en el Monumento a la Revolución, donde se espera que miles de asistentes disfruten de una variedad de productos derivados del frijol y se informen sobre su relevancia cultural y nutricional.
La feria, que se llevará a cabo durante el 14 y 15 de noviembre, tiene como objetivo principal promover la producción local de frijol y otros alimentos básicos. Durante su discurso, Brugada enfatizó la necesidad de que los gobiernos apoyen a los productores locales para asegurar que los alimentos lleguen directamente a los consumidores, evitando así la intermediación que encarece los precios y perjudica a los agricultores. «El frijol y el maíz son la base de nuestra alimentación, y es obligación de los gobiernos garantizar que estos productos lleguen a la mesa de los mexicanos», afirmó.
### Promoción de la Agrobiodiversidad
La Feria del Frijol no solo se centra en la venta del producto, sino que también busca educar a la población sobre la agrobiodiversidad. Con más de 150 stands, los asistentes podrán encontrar al menos 50 variedades de frijol que se cultivan en el país, así como una amplia gama de platillos tradicionales que utilizan este ingrediente. Desde tlacoyos y gorditas hasta tamales de frijol y champurrado, la feria ofrece una experiencia culinaria que celebra la riqueza de la gastronomía mexicana.
María Luisa Albores, directora de Alimentación para el Bienestar, destacó que el evento coincide con el Día Nacional del Frijol, lo que añade un significado especial a la celebración. Además, se anunció que el precio del frijol se mantiene accesible, con un costo de 30 pesos por kilo, lo que facilita su adquisición por parte de las familias de la capital.
La importancia de la agrobiodiversidad radica en su capacidad para contribuir a la seguridad alimentaria y a la sostenibilidad del medio ambiente. Al promover diversas especies de frijol, se fomenta la resiliencia de los sistemas agrícolas y se protege el patrimonio cultural de las comunidades que han cultivado estos granos durante siglos. La feria se convierte así en un espacio no solo de comercialización, sino también de aprendizaje y concienciación sobre la necesidad de preservar la diversidad agrícola.
### Un compromiso con la soberanía alimentaria
El compromiso del gobierno de la Ciudad de México con la soberanía alimentaria se manifiesta en diversas iniciativas que buscan fortalecer la producción local y reducir la dependencia de alimentos importados. Durante la inauguración de la feria, Brugada reiteró que es fundamental que la población tome conciencia de la importancia de apoyar a los productores locales. «Para lograr la soberanía alimentaria, el país tiene que respaldar a quienes cultivan nuestros alimentos», subrayó.
Este enfoque no solo beneficia a los agricultores, sino que también tiene un impacto positivo en la economía local. Al incentivar la compra de productos locales, se generan empleos y se promueve el desarrollo de comunidades rurales. La feria se presenta como una oportunidad para que los ciudadanos se conecten con sus raíces y reconozcan el valor de los alimentos que consumen a diario.
Además, el evento se enmarca dentro de la Cuarta Transformación, un proceso que busca transformar la realidad social y económica del país. La promoción de la soberanía alimentaria es uno de los pilares de esta transformación, y la Feria del Frijol es un claro ejemplo de cómo se están implementando políticas públicas que benefician a la población.
La feria abrirá sus puertas de 10:00 a 18:00 horas, y se espera que miles de visitantes se acerquen para disfrutar de las actividades programadas, que incluyen talleres, degustaciones y conferencias sobre la importancia del frijol en la dieta mexicana. La participación activa de la comunidad es esencial para el éxito de este tipo de eventos, que buscan no solo celebrar un alimento, sino también construir un futuro más sostenible y justo para todos.
La Feria del Frijol y de la Agrobiodiversidad se convierte así en un espacio de encuentro entre productores y consumidores, donde se celebra la riqueza de la agricultura mexicana y se promueve un modelo de alimentación más consciente y responsable. Con el apoyo del gobierno y la participación de la ciudadanía, se avanza hacia un modelo de soberanía alimentaria que beneficia a todos los mexicanos.
