La presidenta Claudia Sheinbaum realizó una visita significativa a la comunidad indígena de Mala Noche, ubicada en el municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, donde firmó un decreto que restituye tres mil 27 hectáreas de terreno a esta comunidad, parte del pueblo Ódami. Este acto no solo representa un reconocimiento de derechos territoriales, sino que también pone de manifiesto las necesidades urgentes de infraestructura y servicios básicos que enfrenta la población indígena en la Sierra Tarahumara.
Durante su visita, Sheinbaum escuchó las demandas de los habitantes, quienes solicitaron mejoras en la electricidad, la construcción de escuelas y la rehabilitación de caminos. La presidenta se comprometió a regresar en un año para supervisar el cumplimiento de estas peticiones, lo que refleja un enfoque proactivo hacia el desarrollo de las comunidades indígenas en la región.
### Reconocimiento de Derechos Indígenas
El decreto firmado por Sheinbaum es parte del Plan de Justicia para los pueblos de la Sierra Tarahumara, que busca atender las necesidades históricas de las comunidades indígenas. Este plan incluye la restitución de tierras y el reconocimiento de los pueblos indígenas como sujetos de derecho público en la Constitución mexicana. La mandataria enfatizó que este reconocimiento implica que las comunidades tienen derechos sobre su territorio, agua y presupuesto, lo que representa un avance significativo en la lucha por la justicia social.
La entrega de las tres mil 27 hectáreas de terreno, que anteriormente eran consideradas propiedad de la nación, es un paso hacia la reparación de injusticias históricas. Sheinbaum explicó que este acto busca devolver a la comunidad lo que siempre les perteneció, permitiéndoles así recuperar su identidad y autonomía territorial. Este enfoque en la justicia territorial es fundamental para el desarrollo sostenible de las comunidades indígenas, que han enfrentado un rezago histórico en términos de acceso a recursos y servicios.
### Demandas de Infraestructura y Servicios
Durante el evento, varios asistentes tuvieron la oportunidad de expresar sus preocupaciones y necesidades directamente a la presidenta. Las solicitudes incluyeron la mejora de hospitales, la construcción de una universidad local y la provisión de electricidad y acceso a internet. Estas demandas reflejan la urgencia de mejorar la calidad de vida en la Sierra Tarahumara, donde la falta de infraestructura adecuada ha limitado el desarrollo social y económico de la región.
Un residente de la comunidad de Cinco Llagas destacó la necesidad de atención médica, mencionando que la clínica local se encuentra en condiciones precarias y carece de personal médico. Otro asistente solicitó la creación de un hospital en Baborigame, enfatizando la dificultad que enfrentan los jóvenes para acceder a la educación superior debido a la lejanía de las instituciones educativas.
Sheinbaum tomó nota de estas peticiones y se comprometió a trabajar con su gabinete para abordar cada una de ellas. Anunció que se implementará un programa para establecer centros de salud en las comunidades, así como la construcción de una escuela de enfermería para formar profesionales de la salud que permanezcan en la región. Este enfoque en la capacitación local es crucial para garantizar que las comunidades tengan acceso a servicios de salud de calidad y que los profesionales se queden a trabajar en sus lugares de origen.
Además, la presidenta anunció la inauguración de un Centro LIBRE para Mujeres en Ciudad Juárez, que busca empoderar a las mujeres y ofrecerles recursos y apoyo en su desarrollo personal y profesional. Este tipo de iniciativas son esenciales para fomentar la igualdad de género y mejorar las condiciones de vida de las mujeres en la región.
La visita de Sheinbaum a la Sierra Tarahumara no solo representa un compromiso con el desarrollo de las comunidades indígenas, sino que también subraya la importancia de la colaboración entre el gobierno federal y estatal para abordar las necesidades de estas poblaciones. La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, expresó su apoyo a las iniciativas del gobierno federal y destacó la importancia de trabajar juntos para superar el rezago histórico que han enfrentado los pueblos originarios.
La firma del decreto y las promesas de atención a las demandas de infraestructura y servicios básicos son pasos importantes hacia la justicia social y el desarrollo sostenible en la Sierra Tarahumara. Sin embargo, el éxito de estas iniciativas dependerá de la implementación efectiva de los compromisos asumidos y de la participación activa de las comunidades en la toma de decisiones que afectan su futuro.
