Teotihuacán reabrió al público tras el ataque armado en la Pirámide de la Luna que dejó dos muertos y 13 heridos. La reapertura incluye un sistema reforzado de seguridad con Guardia Nacional, Policía Auxiliar del INAH, custodios especializados y autoridades estatales y municipales. Los visitantes ahora enfrentan controles estrictos en todos los accesos.
¿Qué cambios implementó el INAH en la vigilancia de Teotihuacán?
El Instituto Nacional de Antropología e Historia activó un protocolo de seguridad integral. Incorporó 16 elementos de Policía Auxiliar y 69 custodios especializados. Estos trabajan coordinados con 8 vehículos operativos de la Guardia Nacional. El despliegue cubre el perímetro protegido de la zona arqueológica, incluyendo zonas de alto flujo como la Calzada de los Muertos y la Plaza de la Luna.
Revisión obligatoria en cinco accesos
Todos los visitantes deben pasar por arcos detectores de metales. Estos están instalados en los cinco puntos de ingreso oficiales. No se permite el ingreso con armas, objetos contundentes ni dispositivos explosivos. El INAH confirmó que los filtros son operados por personal capacitado en protocolos de seguridad patrimonial.
¿Cómo afecta la nueva vigilancia la experiencia del visitante?
La seguridad ahora prioriza la prevención sin sacrificar el acceso cultural. Los tiempos de espera aumentaron ligeramente, pero los operativos están optimizados para flujos de hasta 5.000 personas diarias. Se instalaron señalética bilingüe y personal de apoyo en español e inglés para guiar a turistas nacionales y extranjeros.
Capacitación continua para personal de seguridad
El INAH y la Guardia Nacional ejecutan capacitaciones mensuales en gestión de crisis, detección de amenazas no convencionales y protección del patrimonio cultural. Estos programas responden a la clasificación de Teotihuacán como Bien de Interés Cultural con Protección Especial bajo la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas.
¿Cuál es el impacto económico de la nueva vigilancia en Teotihuacán?
Teotihuacán genera más de 3.200 millones de pesos anuales en ingresos directos e indirectos para el Estado de México. El ataque afectó la ocupación hotelera en San Juan Teotihuacán y redujo un 40 % las reservas turísticas en las primeras 72 horas posteriores. La reapertura con medidas reforzadas recuperó el 85 % de la afluencia en menos de una semana. El gobierno federal destinó 120 millones de pesos para modernizar los sistemas de vigilancia y control de accesos.
¿Qué marco legal regula la seguridad en zonas arqueológicas?
La vigilancia en Teotihuacán se sustenta en tres normas clave: la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, el Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (por su ubicación en zona de reserva), y el Acuerdo Secretarial 01/2023 del INAH, que establece protocolos de coordinación interinstitucional en sitios patrimoniales de alto riesgo. Estas normas obligan a la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales.
Datos Clave
- El ataque ocurrió el 22 de abril de 2024 en inmediaciones de la Pirámide de la Luna.
- Se desplegaron 85 elementos de seguridad en el perímetro: GN, Policía Estatal, Municipal y custodios del INAH.
- Todos los ingresos están sujetos a revisión con arcos detectores de metales.
- Teotihuacán recibe más de 1.8 millones de visitantes anuales, según datos del INAH 2023.
- El sitio está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1987.
