Laura Fernández, a sus 39 años, ha hecho historia al convertirse en la segunda mujer en ser elegida presidenta de Costa Rica. Su victoria en las elecciones de febrero de 2026 marca un hito significativo en la política costarricense, donde la seguridad y el combate al narcotráfico han sido temas centrales en su campaña. Con un 48.3% de los votos, Fernández se posiciona como una figura clave en la política de la región, prometiendo un cambio profundo y un gobierno de diálogo y conciliación.
**Los Primeros Pasos de Laura Fernández**
Nacida el 4 de julio de 1986 en Puntarenas, Laura Virginia Fernández Delgad o creció en un entorno rural, hija de un agricultor y una profesora. Desde joven, mostró interés por el trabajo y la responsabilidad, ayudando en la ferretería familiar durante sus vacaciones escolares. Su formación académica comenzó en un colegio de monjas, donde desarrolló su fe católica, y continuó en la Universidad de Costa Rica, donde estudió Ciencias Políticas. En esta institución, se destacó por su rendimiento académico, siendo reconocida como el mejor promedio en dos ocasiones en el Sistema de Estudios de Posgrados.
Fernández ha descrito su ideología política como «liberal en lo económico y conservadora en lo social». A lo largo de su carrera, ha trabajado en diversas instituciones gubernamentales, comenzando en el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan) y en la Secretaría Sectorial de Empleo Público. Con 16 años de experiencia en el sector público, ha acumulado un sólido currículum que la llevó a ocupar cargos importantes, como Ministra de la Presidencia y Ministra de Planificación Nacional durante la administración de Rodrigo Chaves Robles.
**Propuestas y Visión de Gobierno**
Una de las promesas más destacadas de Laura Fernández es su enfoque en la seguridad, un tema que ha resonado fuertemente en la población costarricense. En su campaña, se autodenominó como la «candidata de la continuidad», prometiendo implementar políticas similares a las de otros líderes de la región que han abordado la delincuencia de manera contundente. Entre sus propuestas se encuentra la construcción de una cárcel inspirada en la megaprisión de El Salvador, destinada a pandilleros, así como el aumento de penas y la imposición de estados de excepción en áreas conflictivas.
Fernández ha recibido el apoyo de figuras internacionales, como el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien la felicitó por su victoria y expresó su deseo de que la seguridad continúe siendo una prioridad en su gobierno. Este respaldo resalta la importancia de la colaboración regional en la lucha contra el crimen organizado y la delincuencia.
En su primer discurso tras la victoria, Fernández se comprometió a devolver la confianza de los ciudadanos a través de un trabajo arduo y una defensa firme de la democracia. Su enfoque en el diálogo y la conciliación sugiere un intento de unir a un país que ha enfrentado divisiones políticas en los últimos años. La presidenta electa ha enfatizado que su gobierno estará abierto a la oposición, buscando construir un futuro en conjunto para todos los costarricenses.
A medida que se acerca la fecha de inicio de su mandato, el 8 de mayo de 2026, la atención se centra en cómo Fernández implementará sus políticas y si podrá cumplir con las altas expectativas que ha generado entre sus seguidores. La seguridad, la economía y la gobernabilidad democrática son solo algunos de los desafíos que tendrá que enfrentar en su administración.
La historia de Laura Fernández es un testimonio de perseverancia y dedicación. Desde sus humildes comienzos hasta alcanzar la presidencia, su trayectoria refleja un compromiso con el servicio público y una visión clara para el futuro de Costa Rica. A medida que asume el liderazgo, muchos esperan que su gobierno marque un nuevo capítulo en la historia política del país, donde la seguridad y el bienestar de los ciudadanos sean la prioridad.
