En los últimos años, la presencia de cárteles mexicanos en África ha comenzado a tomar forma, revelando un fenómeno que podría cambiar el mapa del narcotráfico a nivel global. Con un mercado poco explotado y una población en crecimiento, África se ha convertido en un terreno fértil para la expansión de organizaciones criminales, especialmente aquellas dedicadas a la producción y tráfico de metanfetamina. Los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación han sido identificados como los principales actores en esta nueva dinámica, estableciendo conexiones con redes locales en países como Nigeria, Mozambique, Kenia y Sudáfrica.
**La Estrategia de Expansión de los Cárteles**
Los cárteles mexicanos han adoptado un modelo de negocio que se asemeja a una franquicia, donde ofrecen asistencia técnica y colaboración a grupos locales que se encargan de la infraestructura, logística y sobornos necesarios para operar en el mercado africano. Este enfoque no solo les permite reducir los riesgos asociados con la detección y represión por parte de las autoridades, sino que también les brinda acceso a nuevas rutas de tráfico y distribución.
Jason Eligh, un experto en mercados de drogas de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, ha señalado que la presencia de narcotraficantes mexicanos en África se ha intensificado en los últimos años. En particular, se ha observado un aumento en la actividad de laboratorios clandestinos dedicados a la síntesis de metanfetamina, un producto que ha demostrado ser altamente rentable en el mercado internacional.
La proximidad de los puntos de producción a los mercados de destino, que incluyen no solo África, sino también Australia y Nueva Zelanda, ha motivado a los cárteles a establecer operaciones en el continente. Este fenómeno ha sido facilitado por la colaboración con grupos locales, quienes se benefician del intercambio de conocimientos sobre técnicas de producción más eficientes y la posibilidad de acceder a nuevas cadenas de tráfico.
**Laboratorios Clandestinos: Un Fenómeno en Crecimiento**
La actividad de los laboratorios clandestinos en Sudáfrica ha comenzado a llamar la atención de las autoridades. Aunque los primeros indicios de esta actividad se remontan a hace cinco años, fue a partir de 2024 que se intensificaron las operaciones de desmantelamiento de laboratorios a gran escala. Las autoridades sudafricanas han informado sobre la detención de varios mexicanos en estos operativos, lo que indica la existencia de una organización transnacional operando en el país.
Uno de los casos más destacados ocurrió en julio de 2024, cuando la policía desmanteló un laboratorio en Groblersdal, donde se encontraron metanfetaminas por un valor de 108 millones de dólares. Este laboratorio era solo uno de los múltiples que han sido descubiertos en los últimos años, lo que sugiere que la producción de metanfetamina en Sudáfrica está en auge.
Los laboratorios suelen operar bajo el camuflaje de actividades agrícolas y presentan características comunes, como la presencia de olores químicos fuertes y el empaquetado del producto terminado en el mismo lugar. Esta estrategia no solo les permite operar con mayor discreción, sino que también facilita la distribución del producto a los mercados internacionales.
En noviembre de 2025, otro laboratorio fue descubierto en Rietfontein, donde se incautaron drogas y equipo de comunicación cifrada, lo que sugiere un nivel de sofisticación en las operaciones. La policía arrestó a un mexicano de 39 años en esta operación, lo que pone de manifiesto la creciente implicación de narcotraficantes mexicanos en el continente.
**Conexiones Internacionales y Nuevas Rutas de Tráfico**
La expansión de los cárteles mexicanos en África no se limita a la producción de metanfetamina. También se ha identificado un interés creciente en el tráfico de cocaína, especialmente en áreas como Saldanha Bay, un puerto clave para la distribución de esta droga. Informes recientes indican que cárteles mexicanos están colaborando con bandas locales para facilitar el tráfico de cocaína hacia mercados en Australia y otros destinos internacionales.
La cooperación entre cárteles mexicanos y grupos criminales locales ha sido fundamental para establecer una red de tráfico más eficiente. Según un informe de la GI-TOC, los cárteles han comenzado a utilizar contenedores internacionales que son reembalados en contenedores locales para ocultar su origen, lo que les permite evadir la detección de las autoridades.
La presencia de cárteles mexicanos en África no es un fenómeno nuevo, pero su expansión ha sido notable en los últimos años. Desde 2016, cuando se arrestaron a cuatro mexicanos en Nigeria, los cárteles han estado trabajando para establecer una base sólida en el continente. Este movimiento ha sido impulsado por la necesidad de acortar las cadenas de suministro y expandir su alcance en mercados emergentes.
**Desafíos para la Aplicación de la Ley**
La lucha contra el narcotráfico en África enfrenta numerosos desafíos, especialmente en países donde la aplicación de la ley es inadecuada. En Nigeria, por ejemplo, las autoridades han tenido dificultades para contener la creciente presencia de cárteles mexicanos, lo que ha llevado a que el país se convierta en un punto de apoyo para el tráfico de drogas hacia Asia Oriental y Australia.
La falta de recursos y la corrupción dentro de las fuerzas del orden han permitido que los cárteles operen con relativa impunidad. Esto ha llevado a un aumento en la producción de metanfetamina y otras drogas sintéticas en la región, lo que representa un desafío significativo para la seguridad pública y la estabilidad en el continente.
La situación en Mozambique también es preocupante, donde se han reportado arrestos de mexicanos involucrados en la construcción de laboratorios de producción de drogas. La creciente actividad de los cárteles en este país sugiere que África se está convirtiendo en un nuevo frente en la guerra contra el narcotráfico, con implicaciones que podrían extenderse más allá de sus fronteras.
La expansión de los cárteles mexicanos en África es un fenómeno complejo que refleja la evolución del narcotráfico a nivel global. A medida que estos grupos continúan estableciendo conexiones con redes locales y adaptándose a las condiciones del mercado, es probable que la lucha contra el narcotráfico en el continente se vuelva aún más desafiante. La colaboración internacional y el fortalecimiento de las capacidades de las fuerzas del orden serán cruciales para abordar esta creciente amenaza.
