La inflación en México se mantiene por encima del objetivo del Banco de México. En la primera quincena de abril de 2026, el INPC alcanzó 145.805, con un aumento quincenal de 0.11%. La inflación general anual se ubicó en 4.53%, afectando especialmente a productos básicos como el jitomate y los chiles frescos, cuyos precios subieron más de 20% en 15 días. Esto presiona el poder adquisitivo de los hogares y complica las estrategias de control de precios del gobierno.
¿Qué explica el alza extrema en jitomate y chiles?
El aumento de 24.37% en el jitomate y de hasta 22.63% en el chile poblano no es coyuntural. Responde a una combinación de factores climáticos, logísticos y de oferta restringida. Las sequías en Sinaloa y Sonora —principales estados productores— redujeron las cosechas en un 30% interanual. Además, los costos de transporte y empaque subieron por la escalada en los precios del diésel, pese al tope de 28 pesos por litro acordado entre el gobierno y gasolineras.
Falta de inventario y especulación en mercados locales
Los mercados mayoristas reportan niveles críticos de rotación de inventario. Los distribuidores acumulan productos escasos para maximizar márgenes. Esto intensifica la volatilidad de precios en cadenas de abasto cortas, donde no hay intermediarios regulados. El Inegi detectó que el 68% de las alzas en chiles ocurrió en centros de abasto de Jalisco y Chihuahua, zonas con alta concentración de comercio informal.
¿Cómo afecta la inflación en México a la canasta alimentaria?
La canasta básica ya cuesta 22.7% más que en abril de 2025. El jitomate y los chiles representan el 12% del peso del grupo alimentos y bebidas no alcohólicas en el INPC. Su alza desproporcionada arrastra el índice general, incluso cuando otros productos como el tomate verde (-26.86%) o la calabacita (-14.92%) caen fuerte. Esto evidencia una desaceleración asimétrica: no hay deflación general, sino reacomodos puntuales que no compensan los aumentos estructurales.
Impacto en los hogares de bajos ingresos
Las familias con ingresos menores a dos salarios mínimos destinan el 41% de sus gastos a alimentos. Un incremento de 20% en productos clave como el jitomate reduce su capacidad para cubrir otros rubros esenciales. Según datos del Coneval, esto ha elevado la tasa de pobreza alimentaria en 1.3 puntos porcentuales en el primer trimestre de 2026.
¿Qué dice el marco legal sobre control de precios en México?
No existe una ley federal que autorice controles directos de precios al consumidor. El Ley Federal de Protección al Consumidor solo obliga a exhibir precios claros y prohíbe prácticas abusivas. El gobierno ha recurrido a acuerdos voluntarios, como el tope al diésel, pero carece de facultades para fijar precios en productos agrícolas. La Ley de Desarrollo Rural Sustentable prevé apoyos a productores, pero su ejecución es lenta: solo el 22% de los recursos asignados en 2025 se ejerció antes de marzo de 2026.
Rol del Banco de México y su mandato
El Banco de México tiene como objetivo prioritario la estabilidad de precios. Su meta de inflación es 3% ± 1 punto porcentual. Al ubicarse en 4.53%, el instituto está técnicamente fuera de rango. Esto ha reforzado expectativas de nuevas alzas en la tasa de interés interbancaria, actualmente en 11.25%. Cada incremento de 25 pb eleva el costo del crédito para PYMEs agrícolas y comercios de abarrotes.
¿Cuáles son los datos clave de la inflación en México en abril 2026?
- La inflación general anual es de 4.53%, por arriba del 3% objetivo del Banxico.
- El jitomate subió 24.37% en quincena; el chile poblano, 22.63%.
- El INPC registró variación quincenal de 0.11%, frente a 0.12% en igual periodo de 2025.
- Durango y Jalisco lideraron las alzas regionales, con variaciones de 0.58% y 0.51%, respectivamente.
- El tomate verde cayó 26.86%, la mayor baja quincenal entre productos clave.
- El tope al diésel se mantiene en 28 pesos por litro, pero no ha contenido los costos logísticos agrícolas.
Contexto económico y proyecciones inmediatas
La persistencia de la inflación en México refleja presiones de oferta más que de demanda. Los conflictos geopolíticos, como la tensión en el Golfo Pérsico, siguen presionando los precios de los combustibles. A su vez, la sequía en el noroeste afecta la producción de hortalizas hasta julio. El Banco de México prevé que la inflación no regresará al rango objetivo antes de finales de 2026. Mientras tanto, los consumidores ajustan sus hábitos: ya no preguntan por el precio por kilo, sino por pieza —una señal clara de erosión del poder adquisitivo.
