La ciudad de Hong Kong se prepara para recibir el año 2026 de una manera inusual, ya que, por primera vez en décadas, no habrá un espectáculo de fuegos artificiales sobre el emblemático Puerto Victoria. Esta decisión se ha tomado tras un devastador incendio que dejó un saldo trágico de 161 vidas perdidas en noviembre. En lugar de las tradicionales explosiones de colores que suelen iluminar el cielo, la junta de turismo de la ciudad ha optado por un espectáculo musical que contará con la participación del famoso dúo de soft rock Air Supply, así como otros artistas locales. El evento se llevará a cabo en Central, un distrito conocido por su vibrante vida nocturna y su cercanía a los principales puntos turísticos.
**Un espectáculo diferente para una celebración atípica**
La ausencia de fuegos artificiales ha generado preocupación entre los comerciantes locales, especialmente aquellos que dependen del turismo y de las festividades de fin de año para impulsar sus ventas. Rosanna Law, secretaria de Cultura, Deporte y Turismo de Hong Kong, ha admitido que esta decisión podría impactar negativamente en los negocios de hoteles y restaurantes, que tradicionalmente se benefician de la afluencia de visitantes durante las celebraciones de Año Nuevo. Sin embargo, la ciudad ha decidido priorizar la seguridad y el respeto a las víctimas del incendio, que ha sido considerado el más trágico en décadas.
El incendio, que tuvo lugar en el complejo de apartamentos Wang Fuk Court, se produjo en un contexto de renovación de edificios, lo que complicó aún más la situación. Las autoridades han señalado que la mala calidad de las redes de seguridad y las placas de espuma utilizadas en las ventanas contribuyeron a la rápida propagación del fuego, lo que llevó a la evacuación de más de 700 personas y dejó a muchas familias sin hogar. Este evento ha dejado una profunda huella en la comunidad, y la decisión de cancelar los fuegos artificiales es un reflejo del duelo colectivo que atraviesa la ciudad.
**La historia de los fuegos artificiales en Hong Kong**
Los fuegos artificiales han sido una parte integral de las celebraciones en Hong Kong durante muchos años, especialmente durante el Año Nuevo, el Año Nuevo Lunar y el Día Nacional. Estos espectáculos no solo atraen a los residentes locales, sino que también son un imán para turistas de todo el mundo. En años anteriores, la ciudad ha enfrentado situaciones que llevaron a la cancelación de estos eventos, como el trágico choque de barcos en 2012 que resultó en la muerte de 39 personas y la pandemia de COVID-19 que obligó a cancelar múltiples exhibiciones.
La tradición de los fuegos artificiales se remonta a la antigua China, donde se cree que su origen se encuentra en el siglo II a.C. Los primeros petardos fueron creados accidentalmente al arrojar tallos de bambú al fuego, lo que generaba explosiones. Con el tiempo, esta práctica evolucionó hasta convertirse en los espectáculos pirotécnicos que conocemos hoy. Según la Asociación Americana de Pirotecnia, el primer fuego artificial documentado fue creado por un monje de la dinastía Tang, Li Tian, quien utilizó pólvora en tallos de bambú huecos para crear explosiones que ahuyentaban a los malos espíritus.
A medida que Hong Kong se prepara para un Año Nuevo diferente, la ciudad busca encontrar un equilibrio entre la celebración y el respeto por aquellos que han sufrido pérdidas. Aunque la ausencia de fuegos artificiales puede ser un cambio difícil de aceptar para muchos, el espectáculo musical y las luces en los monumentos ofrecen una nueva forma de conmemorar el inicio de un nuevo año, al tiempo que se honra la memoria de las víctimas del incendio. La comunidad de Hong Kong se enfrenta a un futuro incierto, pero la resiliencia y la unidad de sus habitantes son un testimonio de su capacidad para superar la adversidad.