La inminente expiración del Tratado START, programada para el 5 de febrero de 2026, ha generado una creciente preocupación en la comunidad internacional. Este acuerdo, que ha sido fundamental para el control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia desde su firma en 2010, se encuentra en una encrucijada crítica. A medida que se acerca la fecha límite, el llamado «Reloj del Juicio Final» se ha ajustado a 85 segundos de la medianoche, simbolizando el riesgo inminente de una catástrofe nuclear. Este reloj, que ha sido actualizado anualmente por el Bulletin of the Atomic Scientists, refleja el deterioro de la cooperación internacional y el aumento de las tensiones entre las potencias nucleares.
La expiración del Tratado START significa que las dos naciones que controlan aproximadamente el 90% de las ojivas nucleares del mundo se quedarán sin límites legales verificables sobre sus arsenales estratégicos. Desde 2023, Rusia ha suspendido su participación en el tratado, lo que ha llevado a una erosión significativa de los mecanismos de verificación que han sido cruciales para mantener la estabilidad estratégica. Sin un acuerdo sucesor, el riesgo de una carrera armamentista nuclear se incrementa, lo que podría tener consecuencias devastadoras para la seguridad global.
### La Propuesta de Rusia y la Respuesta de Estados Unidos
En un giro inesperado, el presidente ruso Vladimir Putin ha ofrecido una prórroga informal de un año para los límites del Nuevo START, siempre que Estados Unidos haga lo mismo. Esta oferta, sin embargo, está llena de matices. Putin ha dejado claro que la prórroga solo sería viable si Washington se abstiene de acciones que puedan alterar el equilibrio de la disuasión. Esta propuesta, aunque suena prometedora, carece de un marco legal vinculante, lo que plantea dudas sobre su efectividad.
La respuesta de Estados Unidos ha sido ambigua. Aunque algunos funcionarios han expresado interés en la propuesta de Putin, no ha habido un compromiso formal. El ex presidente Donald Trump ha mencionado que podría estar dispuesto a dejar que el tratado expire si se puede alcanzar un acuerdo más amplio que incluya a otras potencias nucleares como China. Esta postura refleja un cambio en la estrategia de control de armas, sugiriendo que el enfoque podría ampliarse para incluir a más actores en el escenario nuclear global.
Sin embargo, la falta de negociaciones activas y la ausencia de un borrador de texto compartido entre las dos naciones generan incertidumbre. La administración Biden ha cortado la comunicación con Moscú tras la invasión de Ucrania, lo que ha complicado aún más la posibilidad de un diálogo constructivo. Sin un acuerdo, el orden nuclear se enfrenta a una ruptura histórica, lo que podría llevar a una escalada de tensiones y a un aumento en la producción de armas nucleares.
### Implicaciones Globales del Colapso del Tratado START
La expiración del Tratado START no solo afecta a Estados Unidos y Rusia, sino que tiene implicaciones globales. La falta de un marco de control de armas podría alentar a otros países a desarrollar sus propios arsenales nucleares, lo que incrementaría el riesgo de proliferación. Expertos en control de armas advierten que la ausencia de límites claros puede llevar a errores de cálculo y a una escalada accidental entre potencias nucleares, lo que podría resultar en un conflicto devastador.
Además, el contexto geopolítico actual, marcado por la guerra en Ucrania y las tensiones entre Occidente y Rusia, ha creado un ambiente propicio para la desconfianza. La modernización de arsenales nucleares en varios países y el aumento de la retórica belicosa han contribuido a un clima de inseguridad. Jon B. Wolfsthal, director de riesgo global de la Federación de Científicos Americanos, ha señalado que la competencia por las armas nucleares no solo pone en riesgo la seguridad de los estados nucleares, sino que también amenaza la estabilidad global.
La historia ha demostrado que las carreras armamentistas no benefician a ninguna de las partes involucradas. La única manera de reducir los peligros nucleares es mediante acuerdos vinculantes que limiten el tamaño y la forma de los arsenales nucleares. Sin embargo, con la expiración del Tratado START a la vista y la falta de un diálogo efectivo entre las potencias nucleares, el futuro del control de armas se presenta incierto.
A medida que se acerca la fecha de expiración, la comunidad internacional observa con preocupación. La falta de un acuerdo sucesor podría marcar el inicio de una nueva era de incertidumbre y riesgo nuclear, lo que subraya la necesidad urgente de un compromiso renovado hacia la cooperación y el desarme nuclear. La historia del control de armas ha sido una de altibajos, pero el momento actual exige una acción decisiva para evitar que el reloj del juicio final marque la medianoche.
