El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirma que El Niño tiene un 61 % de probabilidad de formarse en México entre mayo y julio de 2026. Este fenómeno alterará los patrones de lluvia y temperatura. Afectará la agricultura, la gestión hídrica y la seguridad alimentaria. La intensidad podría alcanzar niveles fuertes o muy fuertes, con anomalías térmicas superiores a 2 °C. No se prevé un «Súper El Niño», término no técnico ni reconocido por la ciencia climática.
¿Cuándo iniciará El Niño en México en 2026?
El SMN y la NOAA coinciden en que la formación más probable ocurre entre mayo y julio de 2026. Esto se basa en monitoreo continuo de la anomalía térmica del Pacífico ecuatorial. El fenómeno se declara oficialmente cuando la temperatura superficial del mar supera el promedio histórico en al menos 0.5 °C durante tres meses consecutivos.
El monitoreo se realiza en tiempo real
El SMN utiliza datos satelitales y boyas oceánicas del Sistema de Observación del Océano Pacífico (TAO/TRITON). Estos datos se cruzan con modelos numéricos del Centro de Modelado Climático de Conagua. La detección temprana permite activar protocolos de alerta temprana en estados vulnerables como Sonora, Chihuahua y Chiapas.
¿Qué impacto económico tendrá El Niño en 2026?
El Niño no es solo un evento meteorológico: es un factor de riesgo macroeconómico. En México, los efectos se concentran en tres sectores clave.
Agricultura y seguridad alimentaria
La FAO advierte que las sequías estivales y las lluvias invernales intensas reducen los rendimientos de maíz, frijol y sorgo. En 2015–2016, un evento fuerte provocó pérdidas agrícolas por 12,400 millones de pesos. En 2026, el riesgo se amplifica por la dependencia de 3.2 millones de pequeños productores de lluvia.
Gestión del agua y energía hidroeléctrica
El 38 % de la generación eléctrica nacional proviene de plantas hidroeléctricas. Bajos niveles en presas como La Angostura o Miguel Alemán afectan la producción. En 2023, la sequía asociada a El Niño redujo la capacidad de generación en un 14 %.
Infraestructura y salud pública
Lluvias extremas en invierno incrementan inundaciones urbanas. Esto eleva los costos de reparación vial y saneamiento. Además, el calor extremo favorece brotes de dengue y chikungunya. En 2015, los gastos en salud por enfermedades climáticas aumentaron un 22 %.
¿Qué dice la normativa mexicana ante El Niño?
México cuenta con marcos legales operativos, pero con brechas de implementación.
Ley General de Cambio Climático y Ley de Aguas Nacionales
Ambas obligan a integrar escenarios climáticos extremos en los Programas Estatales de Gestión Integrada de Recursos Hídricos (PEGIRH). Sin embargo, solo 12 de 32 entidades han actualizado sus PEGIRH con proyecciones de El Niño 2026.
Sistema Nacional de Protección Civil
El Plan Nacional de Prevención de Riesgos exige simulacros y planes de contingencia ante sequía e inundación. Pero el Informe Anual de la CNDH (2025) señala que el 67 % de los municipios carece de protocolos actualizados.
¿Qué tan fuerte será El Niño en 2026?
Fabián Vázquez Romaña, titular del SMN, confirmó que el umbral de El Niño fuerte es una anomalía de +1.5 °C. El escenario más probable supera los +2.0 °C. Esto implica:
- Temperaturas máximas superiores a 42 °C en el norte del país.
- Reducción del 30–40 % en lluvias estivales en el centro y norte.
- Aumento del 50–70 % en precipitaciones invernales en el sur y sureste.
- Mayor frecuencia de tormentas tropicales en el Pacífico.
Datos Clave
- El Niño ocurre cada 2 a 7 años y dura entre 9 y 12 meses.
- No es un fenómeno aislado: su intensidad se amplifica por el cambio climático.
- El término «Súper El Niño» no existe en la literatura científica ni en los protocolos de la OMM.
- La Conagua activará el Sistema de Alerta Temprana para Sequía si el Índice de Sequía Meteorológica (IDM) cae por debajo de -2.5 en tres estados consecutivos.
- El 83 % de los municipios con alto riesgo climático carece de presupuesto asignado para adaptación en 2026.
