La inflación en México bajó a 4.45% en abril de 2026, su nivel más bajo en 18 meses. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) subió solo 0.20%, mientras los precios no subyacentes cayeron 0.18%. Esto permitió que productos clave como electricidad, tomate verde, pollo, huevo y limón se abarataran significativamente. El alivio es real, pero temporal: frutas y verduras subieron 3.47%, y los precios subyacentes siguen presionados al 0.31% mensual.
¿Qué explica la caída de la inflación en abril de 2026?
El descenso de la inflación anual se debe principalmente a ajustes tarifarios gubernamentales y fluctuaciones estacionales. La caída del 1.03% en energéticos y tarifas autorizadas fue el factor más relevante. Esto incluyó reducciones en las tarifas eléctricas en 18 ciudades bajo el esquema de temporada cálida. Además, la oferta agrícola mejoró para productos perecederos, lo que presionó a la baja sus precios.
¿Por qué la electricidad bajó 14%?
El gobierno federal aplicó una revisión tarifaria anticipada para mitigar el impacto del verano. Esto forma parte del Programa de Estabilidad Tarifaria 2026, vinculado al marco del Código de Electricidad y al Plan Nacional de Energía. No es un subsidio directo, sino un ajuste técnico en los cargos por demanda y energía.
¿Qué productos bajaron más de precio en abril 2026?
El INEGI identificó diez bienes y servicios con caídas mensuales notables. Estos reflejan tanto decisiones regulatorias como dinámicas de oferta y demanda. La lista no es aleatoria: responde a ciclos productivos, logística y políticas públicas.
¿Cómo afecta esta baja a los hogares mexicanos?
Una reducción del 0.14 puntos porcentuales en la inflación anual representa un alivio estimado de 1,200 a 1,800 pesos anuales para una familia tipo. Esto se traduce en mayor poder adquisitivo para alimentos básicos y transporte. Sin embargo, el efecto es desigual: mientras el pollo y el huevo bajaron, las frutas y verduras subieron 3.47%, afectando más a zonas urbanas con menor acceso a mercados locales.
¿Qué implica el comportamiento del índice subyacente?
El índice subyacente subió 0.31% mensual, igual que los precios de mercancías y servicios. Esto revela que la presión inflacionaria persiste en el núcleo de la economía: salarios, logística, insumos industriales y rentas. No es un fenómeno transitorio. El Banco de México mantiene su postura restrictiva: la tasa de referencia sigue en 11.00%, y no se prevé recorte antes de septiembre de 2026.
¿Qué dice la ley sobre la medición de la inflación?
La Ley General de Estadística y Geografía obliga al INEGI a publicar el INPC cada mes con metodología armonizada con la OCDE. El índice se construye con una canasta de 302 bienes y servicios, actualizada cada cinco años. La última revisión entró en vigor en enero de 2025 y dio mayor peso a servicios digitales y salud privada.
Datos Clave
- La inflación anual bajó a 4.45% en abril de 2026, desde 4.59% en marzo.
- El INPC registró un nivel de 145.831, con variación mensual de +0.20%.
- Electricidad bajó 14.0%, el mayor descenso entre los 10 productos con caída.
- Tomate verde cayó 34.80%, impulsado por cosechas tempranas en Sinaloa y Sonora.
- Frutas y verduras subieron 3.47%, contrarrestando parte del alivio general.
- El índice no subyacente cayó 0.18%, gracias a tarifas eléctricas y combustibles.
- El Banco de México mantiene la tasa de referencia en 11.00%.
- La Ley General de Estadística y Geografía exige transparencia y periodicidad en la publicación del INPC.
El respiro inflacionario de abril 2026 no es un cambio de tendencia, sino un ajuste técnico. Depende de decisiones regulatorias, condiciones climáticas y estabilidad cambiaria. Su sostenibilidad requiere coordinación entre SHCP, CENACE, INEGI, y el Banco de México. Para los consumidores, es una ventana para reajustar presupuestos —pero no una señal de estabilidad duradera.
