En poco más de una década, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha logrado lo que al Partido Revolucionario Institucional (PRI) le costó un siglo: desmantelar su estructura política y social. Desde su llegada al poder en 2018, Morena ha absorbido a una gran parte de la militancia priista, convirtiéndose en la fuerza política más poderosa de México. Este fenómeno no solo ha transformado el panorama político del país, sino que también ha cambiado la percepción de la ciudadanía sobre los partidos tradicionales.
El ascenso meteórico de Morena se ha visto impulsado por una estrategia de cercanía con la gente, que incluye visitas casa por casa y la promoción de programas sociales que han resonado en la población. Con más de 10 millones de militantes, Morena ha superado al PRI en sus años de gloria, donde este último contaba con 6.3 millones de afiliados en 2017. En contraste, al cierre de 2025, el PRI apenas contaba con 113 mil militantes, lo que evidencia una pérdida de más de 6 millones de seguidores en menos de una década.
### La Estrategia de Afiliación y el Cambio de Narrativa
La clave del éxito de Morena radica en su capacidad para conectar con la base social a través de un discurso que promueve el poder del pueblo. La Cuarta Transformación, como se ha denominado a este movimiento, ha logrado captar la atención de un amplio espectro de la población, especialmente aquellos que se sentían desilusionados con los partidos tradicionales. La campaña de afiliación masiva de 2025 ha sido un hito, llevando a que Morena tenga más militantes en bastiones de la oposición que los propios partidos que históricamente han dominado esas regiones.
Por ejemplo, en estados como Guanajuato y Chihuahua, Morena ha superado al Partido Acción Nacional (PAN) en número de afiliados, mientras que en Jalisco ha rebasado a Movimiento Ciudadano. Estas cifras reflejan no solo un cambio en la militancia, sino también un cambio en la percepción de los ciudadanos sobre qué partido representa mejor sus intereses. La estrategia de afiliación ha sido tan efectiva que, en 2025, Morena contaba con 10.7 millones de militantes, un crecimiento exponencial desde los 2.3 millones en 2023.
El PRI, por su parte, ha visto un desplome en su base de apoyo. De los 6.3 millones de militantes que tenía en 2017, la cifra ha caído drásticamente, lo que pone de manifiesto la incapacidad del partido para retener a sus seguidores. La pérdida de casi medio millón de militantes en solo dos años es un claro indicador de que la narrativa de Morena ha resonado más con la población que la del PRI, que ha sido incapaz de adaptarse a las nuevas demandas sociales.
### La Descomposición del PRI y el Futuro de la Política Mexicana
El caso del PRI es emblemático de cómo un partido que durante décadas fue el pilar del sistema político mexicano ha caído en la irrelevancia. La llegada de Morena ha desdibujado la imagen del PRI, que en su momento fue considerado la fuerza política dominante en América Latina. La pérdida de gobernadores y bastiones históricos ha dejado al PRI en una situación precaria, donde solo retiene el control en un par de estados.
La transformación del panorama político mexicano no solo afecta al PRI, sino que también plantea un desafío para otros partidos. El Partido Verde, por ejemplo, ha visto un ligero aumento en su militancia, pero sigue siendo superado por Morena. En contraste, el PAN y Movimiento Ciudadano han experimentado pérdidas significativas en sus bases, lo que sugiere que la estrategia de Morena ha sido más atractiva para los votantes.
La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de la política en México. Con un ejército de más de 10 millones de militantes, Morena no solo busca ganar elecciones, sino también consolidar su poder en todos los niveles de gobierno. La Cuarta Transformación se presenta como un fenómeno que ha cambiado la dinámica política del país, y su capacidad para movilizar a la ciudadanía será crucial en las próximas elecciones.
A medida que se acercan las elecciones de 2026, la pregunta que queda es si otros partidos podrán recuperar terreno o si Morena continuará su ascenso imparable. La respuesta a esta pregunta dependerá de la capacidad de la oposición para reinventarse y ofrecer una alternativa viable a los votantes que buscan un cambio real en la política mexicana. La historia reciente sugiere que, sin una estrategia clara y efectiva, el PRI y otros partidos tradicionales podrían seguir perdiendo relevancia en un sistema político que ha cambiado drásticamente en tan solo unos años.
