La ola de calor en México ha provocado un aumento explosivo de muertes y casos de golpe de calor. En solo siete días, las defunciones se duplicaron: de 7 a 13. Los casos confirmados subieron de 296 a 442. El informe semanal de la Secretaría de Salud revela que la semana 18 de 2026 es la más letal de la temporada cálida hasta ahora. Las zonas más afectadas registran temperaturas superiores a 45 °C. La respuesta institucional enfrenta presión creciente.
¿Cuál es la situación epidemiológica actual de la ola de calor en México?
El Informe Semanal para la Vigilancia Epidemiológica de Temperaturas Naturales Extremas 2026 confirma que la semana 18 (cierre al 13 de mayo) marcó un récord negativo. Las autoridades sanitarias identificaron 442 casos de golpe de calor, con 13 muertes confirmadas. Esto representa un incremento del 49 % en casos y del 86 % en fallecimientos respecto a la semana anterior.
La distribución geográfica es crítica: 11 entidades reportaron al menos un deceso. Sonora, Chiapas y Veracruz encabezan la lista con dos muertes cada una. El resto —Baja California, Campeche, Guerrero, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, Tabasco, Tamaulipas— registró un fallecimiento cada uno.
¿Qué regiones enfrentan temperaturas más peligrosas?
Las temperaturas extremas no son uniformes. El mapa térmico nacional revela tres niveles de riesgo:
- Zonas críticas: Sonora y Sinaloa superan los 45 °C. Aquí se concentran los primeros casos graves de hipertermia y colapso cardiovascular.
- Zonas de alto riesgo: 11 estados registran máximas entre 40 y 45 °C. Incluyen Chihuahua, Durango, Guerrero y Chiapas. En estas regiones, el estrés térmico afecta especialmente a adultos mayores y niños menores de cinco años.
- Zonas de riesgo moderado: 13 entidades registran picos entre 30 y 40 °C. Aunque parecen menos extremas, la humedad relativa en zonas como Veracruz y Tabasco eleva el índice de calor real, incrementando la incidencia de deshidratación aguda.
¿Cuál es el impacto económico de la ola de calor en México?
La ola de calor ya afecta sectores clave de la economía nacional. El sector agrícola reporta pérdidas estimadas en 1.200 millones de pesos por sequía acelerada y estrés hídrico en cultivos de maíz y frijol. Las empresas de construcción han reducido jornadas laborales en 30 % en estados como Sonora y Sinaloa, tras múltiples reportes de síncope por calor en trabajadores. Además, el sistema eléctrico nacional enfrenta sobrecarga: la demanda de energía para refrigeración creció un 22 % interanual en abril, según la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
¿Qué marco legal regula la respuesta a olas de calor en México?
No existe una ley federal específica sobre olas de calor. La respuesta se articula bajo el Reglamento de la Ley General de Salud, el Programa Nacional de Adaptación al Cambio Climático y la Norma Oficial Mexicana NOM-025-STPS-2021, que establece límites de exposición térmica en centros de trabajo. Sin embargo, su aplicación es desigual. Solo 7 de 32 entidades han integrado protocolos locales de alerta temprana por calor extremo. La Secretaría de Salud activó la fase de alerta naranja, pero carece de mecanismos vinculantes para gobiernos estatales.
¿Qué grupos poblacionales están más expuestos al golpe de calor?
Los datos oficiales señalan tres perfiles de mayor vulnerabilidad:
- Adultos mayores de 65 años, especialmente quienes viven solos o en viviendas sin ventilación adecuada.
- Niños menores de cinco años, cuyo sistema termorregulador aún no está completamente desarrollado.
- Trabajadores al aire libre: 68 % de los casos reportados corresponden a personas empleadas en agricultura, construcción o transporte.
Datos Clave
- Las muertes por golpe de calor se duplicaron en siete días: de 7 a 13.
- Se registraron 442 casos confirmados de hipertermia hasta el 13 de mayo de 2026.
- Sonora y Sinaloa superan los 45 °C, la temperatura más peligrosa para la salud humana.
- El índice de calor real en zonas húmedas como Tabasco y Veracruz supera los 50 °C.
- Solo 7 estados cuentan con protocolos locales de alerta por calor extremo.
- La NOM-025-STPS-2021 es la única norma vinculante para protección laboral ante el calor.
La ola de calor en México ya dejó de ser un fenómeno estacional predecible. Se ha convertido en una amenaza epidemiológica recurrente, con impacto directo en la mortalidad, la productividad y la equidad social. La falta de coordinación intergubernamental y la ausencia de una política climática de salud pública robusta agravan su efecto. Las autoridades deben priorizar la actualización de protocolos, la capacitación de personal médico en urgencias térmicas, y la inversión en infraestructura de enfriamiento comunitario.
