Un ciclón extratropical es un sistema de baja presión que se forma en latitudes medias y causa lluvias torrenciales, vientos superiores a 120 km/h, marejadas y espuma marina que invade zonas costeras. Su impacto reciente en la Costa Atlántica argentina dejó inundaciones, destrozos y alertas nacionales. Este fenómeno no es un huracán, pero sí representa un riesgo creciente para la infraestructura y la economía regional.
¿Qué diferencia a un ciclón extratropical de uno tropical?
Un ciclón extratropical obtiene energía de los gradientes térmicos horizontales: el choque entre masas de aire frío y cálido genera frentes fríos, cálidos y ocluidos. En cambio, un ciclón tropical se alimenta del calor latente del océano cálido y carece de frentes.
Su estructura es baroclínica, es decir, depende de la variación de temperatura con la latitud. Por eso se desarrolla típicamente entre 30° y 60° de latitud, como en el sur de Sudamérica.
¿Pueden transformarse entre sí?
Sí. Un ciclón tropical que migra hacia los polos puede sufrir extratropicalización: pierde simetría, adquiere frentes y se integra al flujo en chorro. Al revés, un ciclón extratropical puede adquirir convección central y convertirse en un sistema tropical si ingresa a aguas cálidas y estables —un proceso llamado tropicalización.
¿Por qué el ciclón extratropical golpeó con tanta intensidad en Argentina?
La combinación de un fuerte gradiente de presión, viento del este reforzado por el sistema de alta presión del Atlántico Sur, y aguas superficiales anómalamente cálidas en el Mar Argentino potenció la intensidad del sistema.
Esto generó marejadas de hasta 4 metros, vientos sostenidos de 110 km/h, y una masa de espuma que avanzó varios kilómetros tierra adentro en localidades como Mar del Plata y Miramar.
¿Qué dice el marco legal argentino sobre estos eventos?
La Ley 27.154 de Gestión Integral del Riesgo de Desastres obliga a las provincias a actualizar sus planes de contingencia ante fenómenos meteorológicos extremos. Sin embargo, los ciclones extratropicales no están específicamente regulados como amenaza prioritaria, lo que genera brechas en la preparación municipal.
¿Cuál es el impacto económico real de estos ciclones?
El último evento provocó pérdidas estimadas en USD 85 millones, según estimaciones preliminares del Banco Central de la República Argentina. Afectó directamente:
- La pesca artesanal (más de 1.200 embarcaciones varadas)
- El turismo costero (cierre de 47 playas durante 72 horas)
- La red eléctrica (más de 35.000 usuarios sin suministro)
- La logística portuaria (paralización en los puertos de Bahía Blanca y Quequén)
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) advierte que el aumento de la frecuencia de estos sistemas se vincula con la intensificación del modo anómalo del Sur (SAM), un patrón climático que está mostrando tendencia positiva desde 2010.
¿Qué datos clave debes conocer sobre los ciclones extratropicales?
- Se forman en latitudes medias, no en el trópico
- Su energía proviene de diferencias térmicas horizontales, no del calor oceánico
- Generan frentes activos: frío, cálido y ocluido
- Pueden alcanzar intensidades superiores a las de un ciclón tropical categoría 1
- Su pronóstico requiere modelos de alta resolución que integren el flujo en chorro y la topografía andina
¿Cómo está evolucionando su monitoreo en Sudamérica?
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) incorporó en 2024 un sistema de alerta temprana por ciclones extratropicales, alineado con las recomendaciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Sin embargo, aún carece de umbrales específicos de impacto para zonas costeras no urbanas.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA proyecta un aumento del 12 % en la frecuencia de ciclones extratropicales intensos en el Cono Sur para el período 2030–2050, vinculado al calentamiento acelerado del océano austral y al desplazamiento sur del cinturón de vientos del oeste.
