En un acto de resistencia y lucha por sus derechos, alrededor de 50 manifestantes bloquearon la Avenida Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, específicamente a la altura de Bucareli, en ambos sentidos. Este movimiento se llevó a cabo para exigir al Gobierno capitalino que detenga los desalojos que, según los participantes, han aumentado en los últimos meses, coincidiendo con la proximidad de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Los manifestantes, muchos de ellos desalojados de sus hogares, se agruparon para hacer escuchar su voz y demandar un cambio en la política de vivienda de la ciudad.
La manifestación fue encabezada por personas que han sido afectadas directamente por los desalojos, como Ana García, quien fue desalojada de su hogar en Cuba 11 el pasado 27 de agosto, junto con 19 familias y ocho locales comerciales. Ana expresó su frustración y desesperación al afirmar: “Queremos vivir, no queremos nada regalado. Que nos dejen pagar renta y que no haya despojos”. Su testimonio refleja la angustia de muchos que se encuentran en situaciones similares, luchando por mantener un lugar al que llaman hogar.
Los manifestantes anunciaron que tienen la intención de presentar una iniciativa ciudadana ante el Congreso de la Ciudad de México. Esta propuesta incluye, entre otros puntos, el restablecimiento del Artículo 60 de la Ley de Derechos Humanos local, que anteriormente regulaba los procesos de desalojo. La falta de claridad en los procedimientos de desalojo ha llevado a muchos a sentirse vulnerables y desprotegidos ante el avance de desarrolladores y constructoras que buscan transformar áreas urbanas en beneficio de proyectos comerciales y turísticos.
### Aumento de Desalojos y Construcción de Alojamientos Temporales
La preocupación por el aumento de desalojos en la Ciudad de México ha crecido en medio de la inminente llegada de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Santiago, un integrante del campamento Mar Blanco 112 en la colonia Popotla, también se unió a la protesta para exigir el derecho a la vivienda y poner un alto a los desalojos. Según él, la situación se ha agravado debido al interés de constructoras y desarrolladores en crear alojamientos temporales y espacios para Airbnb, lo que ha llevado a un aumento en los despojos en diversas zonas de la ciudad.
La manifestación no solo fue un llamado a la acción, sino también una respuesta a la creciente preocupación por la falta de vivienda asequible en la capital. Los manifestantes argumentan que la construcción de alojamientos temporales está desplazando a los residentes de larga data, quienes se ven obligados a abandonar sus hogares sin un lugar alternativo donde vivir. Esta situación ha generado un clima de incertidumbre y miedo entre los habitantes de la ciudad, quienes ven cómo sus derechos a la vivienda son vulnerados en nombre del desarrollo urbano.
Además, el bloqueo en Paseo de la Reforma tuvo repercusiones en el servicio del Metrobús Línea 7, lo que complicó aún más la movilidad en la zona. Este tipo de acciones, aunque disruptivas, son vistas por los manifestantes como necesarias para llamar la atención sobre un problema que afecta a miles de personas en la ciudad. La lucha por el derecho a la vivienda se ha convertido en un tema central en la agenda social de la Ciudad de México, y los manifestantes están decididos a seguir luchando hasta que se escuchen sus demandas.
### La Respuesta del Gobierno y el Futuro de la Vivienda en la Ciudad
La respuesta del Gobierno de la Ciudad de México ante estas manifestaciones ha sido mixta. Mientras algunos funcionarios han expresado su compromiso con la mejora de la situación de vivienda en la ciudad, otros han sido criticados por su falta de acción efectiva para abordar el problema de los desalojos. La situación se complica aún más por la presión que representa la llegada del Mundial, que ha llevado a un aumento en la construcción de infraestructura y alojamientos temporales, a menudo en detrimento de los derechos de los residentes actuales.
Los manifestantes han dejado claro que no se rendirán. La iniciativa ciudadana que planean presentar ante el Congreso es un paso hacia la búsqueda de soluciones duraderas que protejan el derecho a la vivienda y regulen los procesos de desalojo. La lucha por un hogar seguro y accesible es una batalla que muchos en la Ciudad de México están dispuestos a pelear, y la visibilidad que han logrado a través de estas manifestaciones es un testimonio de su determinación.
La situación en la Ciudad de México es un reflejo de un problema más amplio que afecta a muchas ciudades en todo el mundo, donde el desarrollo urbano a menudo se lleva a cabo sin considerar las necesidades de los residentes más vulnerables. A medida que la ciudad se prepara para el evento deportivo más grande del mundo, la pregunta que queda es: ¿quién se beneficiará realmente de este desarrollo y a qué costo para los que ya llaman hogar a estas comunidades?
