La asistencia de los diputados en la Cámara Baja ha sido un tema de creciente preocupación en México, especialmente desde que se implementó la modalidad semipresencial debido a la pandemia de Covid-19. A pesar de que esta modalidad permite a los legisladores participar desde casa, muchos han abusado de los permisos y justificantes para evitar descuentos salariales por inasistencias. Este fenómeno ha generado un debate sobre la responsabilidad y el compromiso de los representantes populares con sus funciones legislativas.
La situación se ha vuelto más evidente a medida que se han publicado estadísticas sobre la asistencia de los diputados. Desde el inicio de la 66 Legislatura, que comenzó el 1 de septiembre de 2024, se han registrado más de mil justificantes y permisos solicitados por los legisladores para ausentarse de las sesiones. La bancada de Morena, que es la mayoría, ha liderado en la presentación de justificantes, seguida por el PAN y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Esta tendencia ha llevado a que algunos diputados tengan un porcentaje alarmante de inasistencias, lo que plantea serias preguntas sobre su compromiso con el trabajo legislativo.
### La Modalidad Semipresencial y sus Consecuencias
La modalidad semipresencial fue implementada como una medida de seguridad durante la pandemia, permitiendo a los diputados participar en las sesiones sin necesidad de estar físicamente presentes. Sin embargo, esta flexibilidad ha sido malinterpretada por algunos legisladores, quienes han optado por no asistir a las sesiones, confiando en que su presencia virtual será suficiente para contabilizar su asistencia. Esto ha llevado a situaciones absurdas, como el caso del diputado Cuauhtémoc Blanco, quien fue sorprendido jugando pádel durante una sesión, lo que generó un escándalo en las redes sociales y puso en tela de juicio la seriedad de su compromiso con su labor.
El abuso de permisos y justificantes ha sido un tema recurrente. Según un análisis de las asistencias, algunos diputados han solicitado hasta 30% de permisos, lo que significa que han estado ausentes en más de un tercio de las sesiones. Este comportamiento no solo afecta la imagen de la Cámara de Diputados, sino que también impacta en la calidad de la legislación y en la representación de los ciudadanos. La falta de asistencia puede llevar a decisiones legislativas apresuradas y a la falta de debate adecuado sobre temas cruciales para el país.
### Los Diputados Más Faltistas y sus Justificaciones
Entre los diputados con mayor número de inasistencias, destaca la diputada del PAN por Aguascalientes, Mónica Becerra Moreno, quien ha registrado solo 22 asistencias desde el inicio de la legislatura. Su caso es particularmente notable, ya que su suplente, María Elena Pérez-Jaén, regresó al cargo con cuestionamientos sobre el uso de recursos durante su gestión en el Sistema DIF de Aguascalientes. Becerra Moreno ha solicitado 26 permisos a la Mesa Directiva, lo que ha generado críticas sobre su compromiso con sus responsabilidades legislativas.
Otros casos destacados incluyen a las diputadas morenistas Magaly Armenta Oliveros y Carmen Patricia Armendáriz, quienes han asistido a 50 y 51 sesiones, respectivamente, pero también han justificado un número considerable de faltas. La diputada del PAN, Claudia Quiñones Garrido, ha asistido a 54 sesiones, pero también ha presentado múltiples justificantes. Este patrón de inasistencias y justificaciones plantea serias dudas sobre la ética y la responsabilidad de los legisladores en el ejercicio de su función.
La situación se complica aún más cuando se considera que algunos grupos parlamentarios, como el PAN y Movimiento Ciudadano, han decidido no presentarse a sesiones clave, como las discusiones sobre reformas judiciales. Esta estrategia ha sido criticada por muchos, quienes argumentan que la ausencia de los legisladores en momentos cruciales es una falta de respeto hacia los ciudadanos que los eligieron.
### La Necesidad de un Sistema de Transparencia Efectivo
Desde diciembre de 2021, la Cámara de Diputados ha implementado un nuevo sistema de transparencia que permite a los ciudadanos consultar la información sobre cada legislador, incluyendo su historial de asistencias y votaciones. Sin embargo, este sistema aún presenta deficiencias. Las asistencias no están actualizadas y hay perfiles de legisladores que no reflejan la realidad de su situación, lo que dificulta el seguimiento por parte de la ciudadanía.
La falta de información precisa y actualizada puede contribuir a la desconfianza de los ciudadanos en sus representantes. Si los ciudadanos no pueden acceder fácilmente a la información sobre el desempeño de sus legisladores, es probable que se sientan desconectados del proceso político y menos inclinados a participar en él. Por lo tanto, es crucial que la Cámara de Diputados mejore su sistema de transparencia y garantice que la información sea accesible y precisa.
Además, es fundamental que se implementen mecanismos de rendición de cuentas que permitan a los ciudadanos expresar sus quejas y preocupaciones sobre el desempeño de sus representantes. La creación de un Comité de Ética, que se encargue de sancionar a los legisladores que no cumplan con sus responsabilidades, podría ser un paso en la dirección correcta. Sin embargo, la efectividad de este comité dependerá de su capacidad para actuar de manera imparcial y transparente.
La situación actual en la Cámara de Diputados es un reflejo de la necesidad de un cambio en la cultura política del país. Los ciudadanos merecen representantes que se tomen en serio su trabajo y que estén dispuestos a rendir cuentas por sus acciones. La asistencia a las sesiones no es solo una cuestión de cumplimiento, sino un indicador del compromiso de los legisladores con su labor y con los ciudadanos que los eligieron. Es hora de que los diputados asuman su responsabilidad y trabajen en beneficio de la sociedad.
